Síndrome de Sweet

Foto explícita síndrome de Sweet

Es una enfermedad de la piel poco frecuente, caracterizada por la aparición repentina de fiebre y lesiones dolorosas en la piel que se presentan principalmente en los brazos, cuello y rostro.

Aproximadamente el 20 % de los casos está relacionado con algún tipo de cáncer. Ocurre generalmente en mujeres de edad media, aunque ya se han descrito casos en hombres y en varios grupos etarios.

Causas del síndrome de Sweet

Todavía no se conoce a ciencia cierta la causa de esta afección. En algunas personas el síndrome se desencadena por una infección, enfermedad o por el consumo de ciertos medicamentos. También puede ocurrir el Síndrome de Sweet con algunos tipos de cáncer.

Estos tipos de cáncer suelen ser leucemia mieloide aguda, cáncer de mama, carcinoma del tracto genito-urinario y digestivo.

Algunos factores apuntan que el Síndrome de Sweet pueda tratarse de una reacción de hipersensibilidad a antígenos endógenos y exógenos. Estos factores incluyen la relación con otras patologías, el número de casos precedidos de infección respiratoria, así como la reproducción de las lesiones histológicas idénticas a la del síndrome en cuestión, después de ocurrida la exposición a los antígenos de Streptococcus viridian y o Cándida sp.

Síntomas del síndrome de Sweet

Entre las principales manifestaciones clínicas del Síndrome de Sweet se encuentran:

Fiebre antes del aparecimiento de erupciones cutáneas.
Surgimiento de placas o nódulos abruptamente y que pueden persistir por días o semanas.
Pueden presentarse síntomas gripales 1 a 3 semanas antes del surgimiento de las lesiones cutáneas.
Dolor de cabeza y malestar general son comunes.
Patergia (pústula que se presentan en áreas de traumas pequeños, como arañazos, o picaduras).

Delicada enfermedad cutánea

El Síndrome de Sweet incluye 4 subgrupos:

Idiopático o clásico: representa el 50 % de los casos y se caracteriza por surtos recurrentes durante muchos meses o hasta años, generalmente desencadenado por infección de las vías aéreas superiores.

Parainflamatorio: asociado a vacunaciones, colagenosis e infecciones. No es común.

Paraneoplásico: entre el 20 y 30 % de los casos con lesiones cutáneas más diseminadas y tendencia a formar vesículas. Asociado a neoplasias hematológicas o solidas.

Inducido por drogas: puede ser originado por medicamentos como carbamazepina, hidralazina, y sulfas entre otros.

Diagnostico del síndrome de Sweet

Se deben realizar exámenes de laboratorio, en los cuales un indicador de la presencia del síndrome es el aumento del número de leucocitos totales y de la velocidad de sedimentación. No obstante la realización de una biopsia de piel es esencial para el diagnostico definitivo.

Se ha propuesto que la presencia de 2 criterios mayores y 2 menores puedan ser útiles para el diagnostico del síndrome.

Los criterios mayores son:

Surgimiento abrupto de placas o nódulos eritematosos dolorosos, como vesículas o pústulas.
Infiltrado principalmente neutrofílico en la dermis sin que éste sea vasculitis leucocitoclástica.

Los criterios menores son:

Asociación con infección respiratoria precedente, o del tracto gastrointestinal o vacunación, así como asociación con enfermedad inflamatoria, desorden hemoproliferativo, tumores malignos sólidos o gestación.
Periodos de malestar general y fiebre (encima de los 38ºC).
Resultados de laboratorio que presenten VHS > 20 mm, proteína C reactiva positiva, neutrofilos > 70 % en sangre periférica y leucocitosis (> 8000/mL).
Buena respuesta al tratamiento con corticosteroides sistémicos.

Tratamiento para el síndrome de Sweet.

A pesar de que este síndrome posee un cuadro que sugiere la presencia de una enfermedad infecciosa, no se obtiene mejora alguna con el uso de antibióticos.

Los corticosteroides sistémicos representan la técnica de oro para tratar el Síndrome de Sweet.

Inmediatamente después del inicio de la aplicación de los mismos por vía oral (meticorten), ocurre una respuesta rápida de las lesiones cutáneas y de los síntomas relacionados con la enfermedad cutánea de base. En el tratamiento de las lesiones bien localizadas pueden ser utilizados corticoides tópicos potentes. El yoduro de potasio y la colchicina son otros agentes terapéuticos de primera línea utilizados. Agentes orales de segunda línea están representados por la indometacina, clofazimina, ciclosporina y dapsona.

Es importante destacar que el Síndrome de Sweet sin tratamiento, puede persistir por semanas o meses y entonces remitir. Pueden existir ocurrencias en intervalos variables después de la remisión espontánea o inducida por tratamiento en 30 % de los pacientes. Estas son más frecuentes en pacientes con neoplasia, donde puede significar la recidiva de la dolencia maligna subyacente.

VIDEO de auto-medicación

Aquí les mostramos un mini-video de una chica aplicándose un tratamiento a base de corticosteroides sistémicos. Está claro que a nadie le gusta un tratamiento a base de “pinchazos”, como bien se puede observar en el vídeo; pero todo sea por curarse de dicho síndrome.

El síndrome de Sweet, como una gran mayoría de las enfermedades que aquí exponemos, es poco conocido, por lo que tu ayuda y difusión de esta información puede ayudar a muchas personas.

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  1. Dardo v

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