El Síndrome Carcinoide es el nombre que se utiliza para definir a un grupo de señales y síntomas sistémicos, resultantes de la liberación de mediadores neuroendocrinos elaborados por algunos tumores carcinoides. Cuando estos mediadores normalmente metabolizados por el hígado (principalmente la serotonina) escapan hacia la circulación sistema, entonces se manifiesta el síndrome.

Causas del síndrome carcinoide

El síndrome carcinoide es la serie de síntomas que se observa en pacientes con tumores carcinoides. Estos tumores suelen ser raros y normalmente presentan crecimiento lento. Gran parte de estos tumores se presentan en el tracto digestivo.

Estos tumores suelen segregar gran cantidad de serotonina, así como de otras sustancias químicas que provocan la dilatación de los vasos sanguíneos; provocando el síndrome carcinoide.

Los tumores carcinoides a su vez son tumores neuroendocrinos originados de células enterocromafines (subtipo de células entero endocrinas que se encuentran en la región mucosa del tracto gastrointestinal, específicamente en las glándulas del antro pilórico, duodeno e íleon, secretan principalmente serotonina y algunos neuropéptidos); que están distribuidas en el cuerpo entero y sintetizan, liberan y almacenan una variedad de polipéptidos, aminas y prostaglandinas. Algunos de estos productos son responsables por el Síndrome Carcinoide.

Síntomas del síndrome carcinoide

Los tumores carcinoides típicamente presentan crecimiento lento y la mayoría de los pacientes con el síndrome sobrevive años después del diagnostico.

La principal manifestación del síndrome es el rubor que envuelve principalmente el rostro, el cuello y el tórax superior. Convirtiéndose en eritema de color que va del rojo oscuro al violáceo, se inicia súbitamente y se presenta generalmente asociado a taquicardia, hipotensión y aumento de la temperatura de la piel.

Las crisis son paroxísticas (de inicio y final brusco) y aunque algunos factores pueden ser el gatillo de su inicio, como son el consumo de alcohol y algunas comidas, el estrés o el ejercicio, generalmente duran entre 30 segundos a 3 minutos.

Otro síntoma característico del síndrome carcinoide es la diarrea, que puede estar asociada a dolor abdominal, nausea y vomito.

Anormalidades en las válvulas cardiacas afectan a cerca del 50 % de los pacientes con el síndrome. Suceden como resultado de fibrosis del endocardio, con formación de depósitos de tejido fibroso, en placas, localizados en las válvulas.

Las lesiones se manifiestan inicialmente del lado derecho del corazón, aunque puede haber alteraciones del lado izquierdo. Otro síntoma causado por la fibrosis, es la fibrosis retroperitoneal, causando obstrucción uretral, enfermedad de Peyronie en el pene, fibrosis intra abdominal y oclusión de venas y arterias mesentéricas. También puede presentarse pelagra debido a la deficiencia de ácido nicotínico la que se manifiesta con piel áspera y escamosa, glositis, estomatitis angular y confusión mental.

Diagnóstico del síndrome carcinoide

El diagnostico del síndrome carcinoide se basa en resultados clínicos típicos y se confirma con la dosificación del ácido 5 hidroxiindolacético (se cuantifica con un examen de orina de 24 horas), que es un producto final del metabolismo de la serotonina. Una excreción elevada de este ácido confirma el diagnostico. De cualquier forma cuando los resultados resultan dudosos se re confirma con la determinación de serotonina plasmática.

La evaluación de la extensión y localización del tumor primario así como de las metástasis se realizan por ultrasonografía abdominal, tomografía computarizada del tórax, abdomen y pelvis y radiografía de tórax entre otros análisis como pueden ser la utilización de marcadores inmunológicos para serotonina.

Tratamiento del síndrome carcinoide

El tratamiento del síndrome carcinoide tiene como objetivo principal aliviar los síntomas mediados humoralmente y reducir la masa tumoral

Se deben evitar las condiciones que precipitan el rubor (consumo de alcohol, ejercicios físicos o traumas del abdomen superior).

La aplicación de tratamiento farmacológico incluye el uso de análogos de somatostatina que pueden prevenir y mejorar el rubor y otras manifestaciones endocrinas; antagonistas de los receptores de serotonina los cuales se usan en el control de la diarrea y vomito; bloqueadores de los receptores de las histaminas, los que ayudan a controlar el rubor cuando la histamina es la mediadora de los síntomas.

También está la opción del tratamiento quirúrgico para tratar de disminuir la masa del tumor y por ende la morbilidad, mejorando también la calidad de vida del paciente aun en casos de metástasis.

En el tratamiento de las crisis carcinoides, además de los análogos de la somatostatina, que pueden prevenir y tratarlas, los pacientes generalmente requieren de monitorización y reposición adecuada de fluidos y electrolitos.

Las personas con el síndrome carcinoide deben evitar la ingesta de alcohol, comidas abundantes y aquellas ricas en tiramina (quesos curados, aguacate y muchos alimentos procesados), ya que pueden desencadenar los síntomas.

Este tipo de síndrome, que acaba resultando tumor requiere de toda nuestra atención y respeto. Aún siendo maligno, no es de los más violentos y tienen margen de curación. Apoya a todos aquellos que sufran este tipo de tumores compartiendo o dándole a like a esta publicación. Tu ayuda es bienvenida.

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