Síndrome de Munchausen

El síndrome de Munchausen es un trastorno ficticio, un desorden mental en el que una persona repetida y deliberadamente actúa como si tuviese una dolencia física o mental cuando en realidad no está enferma. Se considera una enfermedad mental puesto que está asociado con dificultades emocionales graves.

Causas del Síndrome de Munchausen

La causa exacta del síndrome de Munchausen no se conoce, no obstante los investigadores apuntan hacia el papel de los factores biológicos y psicológicos en el desarrollo del síndrome. Algunas teorías sugieren que una historia de abuso hacia un niño, o de enfermedades frecuentes que requirieron de hospitalización pueden ser factores que influyen en el desarrollo del síndrome. También se ha estudiado la posible relación con trastornos de personalidad, que son comunes en personas con el síndrome.

En general el síndrome de Munchausen es más común en hombres que en mujeres, aunque puede ocurrir en niños, pero la mayoría de las veces se da en adultos jóvenes.

Síntomas del Síndrome de Munchausen

Las personas que padecen del síndrome de Munchausen deliberadamente reproducen o exageran los síntomas de lo que dicen tener de varias formas. Pueden mentir sobre los síntomas o hablar sobre síntomas falsos, herirse para causar los síntomas, o alterar pruebas (como contaminar muestras de orina por ejemplo). Algunas señales de alerta sobre estar en presencia de un paciente con el síndrome incluyen:

  • Historia médica dramática pero inconsistente.
  • Síntomas poco claros que no son controlables y que se tornan mas graves o cambian con el inicio del tratamiento
  • Recaídas previsibles seguidas de mejoría en la condición.
  • Amplio conocimiento de hospitales y/o terminología médica, así como de las descripciones de los manuales de las enfermedades.
  • Múltiples cicatrices quirúrgicas.
  • Aparecimiento de síntomas nuevos o adicionales luego de obtener resultados negativos.
  • Síntomas presentes solo cuando el paciente está con otras personas o está siendo observado.
  • Deseos de realizarse pruebas médicas, operaciones u otros procedimientos.
  • Historia de búsqueda de tratamientos en diversos hospitales, clínicas médicos e inclusive hasta en ciudades diferentes.
  • Renuencia del paciente en permitir que los médicos se encuentren o hablen con familiares, amigos o médicos anteriores.
  • Problemas con la identidad y el autoestima.

Diagnostico del Síndrome de Munchausen

El diagnostico del síndrome es sumamente difícil, debido a que la falta de honestidad por parte del paciente está involucrada. Los médicos deben excluir cualquier posible enfermedad física y mental antes de considerar que se está en presencia de alguien con el síndrome de Munchausen. Llegar a un diagnostico preciso puede demorar años.

Es importante el análisis de la historia clínica del paciente así como la familiar, revisando todas las veces que el paciente estuvo internado, los casos de fuga de la internación y la propensión del paciente a comportamientos autodestructivos, todos estos son factores que deben ser bien observados para el diagnostico. Si el médico no encuentra alguna razón física para los síntomas, o si el patrón de síntomas físicos que el paciente describe, sugiere que los mismos pueden ser auto inflingidos. Y de acuerdo a lo que observe en cuanto a actitud y comportamiento del paciente, entonces probablemente remitirá a la persona a un psiquiatra o psicólogo, que son los profesionales de la salud mental especialmente entrenados para este tipo de enfermedades de la mente.

Los psiquiatras o psicólogos utilizan herramientas específicas de entrevista y evaluación para determinar si una persona presenta el síndrome.

Tratamiento del Síndrome de Munchausen

Aunque una persona con el síndrome de Munchausen busque activamente tratamiento para los diversos trastornos que inventa, la mayoría de las veces no está dispuesta a admitir y buscar tratamiento para el síndrome como tal. Eso hace que el tratamiento de estas personas sea muy desafiante para el médico y las perspectivas de una recuperación sean muy bajas.

Cuando se busca el tratamiento, el principal objetivo es el de modificar el comportamiento de la persona y disminuir su mal uso o uso excesivo de recursos médicos. Una vez que esta meta ha sido cumplida, el tratamiento a seguir es tratar cualquier problema psicológico que pueda estar causando el comportamiento de la persona.

Otro objetivo fundamental es ayudar a los pacientes a evitar procedimientos médicos peligrosos e innecesarios, tanto para diagnostico o tratamiento, como pueden ser las cirugías, los cuales muchas veces son buscados por el paciente en diferentes médicos que pueden no estar conscientes de que los síntomas físicos son falsos o auto inflingidos.

Tal como sucede con otros trastornos ficticios el principal tratamiento para el síndrome de Munchausen es la psicoterapia. Esta se concentra en cambiar los pensamientos y comportamientos del paciente (terapia cognitiva-comportamental). La terapia familiar también puede ser útil para educar a los miembros de la familia sobre la situación y que aprendan a no recompensar o reforzar el comportamiento de la persona con el trastorno.

No existe medicación para tratar este tipo de problemas ficticios como tal; la medicación puede ser utilizada para el tratamiento de cualquier enfermedad relacionada como por ejemplo la depresión o la ansiedad. Sin embargo el uso de este tipo de medicamentos debe ser realizado con mucha precaución debido al riesgo de que los mismos puedan ser utilizados de una forma perjudicial.

Es muy importante alertar sobre todo a la familia de que este tipo de pacientes tienen un elevado riesgo de tener problemas de salud, inclusive de muerte, asociados a herirse o causarse los síntomas, y además pueden sufrir de reacciones negativas asociadas a diferentes pruebas, procedimientos y tratamientos, así como de llegar a tener tentativas de suicidio por el abuso de sustancias que piensan les curaran de sus dolencias ficticias.

Síndrome del Emperador

El síndrome del emperador hace referencia a los niños que se distinguen por ciertas características emocionales como la dificultad de desarrollar sentimientos de culpa y la falta de apego a los padres y otros adultos, expresados en conductas que llegan a ser tiránicas.

Causas del Síndrome del Emperador

Se piensa que las causas son variadas e incluyen entre otras cosas factores genéticos y ambientales. Pero principalmente sucede por la actitud permisiva de los padres que no son capaces de establecer límites en sus hijos.

Diversos especialistas estiman que son varias las causas o escenarios que pueden favorecer el desarrollo de un niño con el síndrome del emperador, entre algunas de ellas destacan las siguientes:

Padres muy permisivos que desean satisfacer a su hijo con el argumento de que quieren que sea feliz.

Ausencia de normas básicas y disciplina en el hogar.

Formas de crianza diferentes entre ambos padres, siendo lo ideal que los padres bien sea que estén juntos o separados, tengan sintonía en cuanto a los criterios de disciplina a aplicar, en el caso contrario el niño aprenderá a cuál de los padres puede manipular.

Se presenta más en hijos únicos.

Síntomas de los Niños con el Síndrome del Emperador

En general el perfil del niño tirano o con el síndrome del emperador puede ser de un niño entre los 11 y 18 años, pero la edad de inicio cada vez es más temprana. Los síntomas pueden variar de un niño para otro, sin embargo existen conductas similares que pueden ser más o menos intensas, dependiendo de la edad del niño. En líneas generales son niños con ansiedad, frustración, ataques frecuentes de ira, inclusive en lugares públicos o frente a otras personas.

Las principales características de quienes padecen del síndrome son:

  • Autoritarismo: son pequeños tiranos que no aceptan un no como respuesta, son totalmente intolerantes y quieren que todas sus necesidades sean satisfechas de forma inmediata sin ningún tipo de espera.
  • Niños desafiantes: colocan a prueba todos los límites, sin aceptar cualquier imposición; ellos deciden el que, como y cuando las cosas deben ser hechas, en una inversión absoluta de papeles familiares, en el sentido de que los padres obedecen y el niño manda.
  • Egoísmo: les cuesta compartir sus cosas con otras personas en general; tienen un sentido de la pertenencia exagerado, piensan que todo lo que les rodea es de ellos y que siempre todas sus necesidades deben ser cumplidas.
  • Egocentrismo: son niños mentirosos, egocéntricos e impulsivos, tienen una gran dificultad para desarrollar emociones morales como la empatía, tolerancia, respeto y compasión. La culpa de todas las cosas mal hechas siempre es de los otros. Exigen mucha atención de sus padres y de todas las personas que los rodean, consideran que todo gira en torno a ellos.
  • Desapego: manifiestan una importante ausencia de apego en relación a los demás, lo que implica el maltrato físico o psicológico a sus progenitores sin sentir ningún tipo de culpa ni responsabilidad, todo con el fin de obtener lo que desean. Son niños materialistas y están permanentemente insatisfechos con lo que tienen.

Detección del Síndrome del Emperador

Es importante detectar precozmente el problema de tener un hijo con el síndrome del Emperador y solicitar ayuda de un especialista, normalmente un terapeuta de familia y no pensar en que es un problema que se arreglará solo.

En la segunda infancia, entre los 6 y 11 años de edad, los padres deben estar atentos a las siguientes señales:

Falta de capacidad para tener emociones de tipo moral, como empatía, amor, compasión, etc.; lo cual origina dificultades para mostrar culpa y arrepentimiento por actitudes erróneas.

Falta de capacidad de aprender de los errores y de los castigos. Los regaños y reprimendas no producen ningún resultado positivo.

Conductas frecuentes de desafío, mentiras y actitudes crueles hacia los demás.
Si se observan estas condiciones, entonces se debe acudir a un especialista, que bien puede ser un terapeuta familiar, consejero escolar o pediatra.

Tratamiento del Síndrome del Emperador

A partir de la presencia de las tres características antes mencionadas, se ha de fijar un abordaje por un equipo multidisciplinar.

Se debe establecer un patrón psicoeducativo para todos los miembros de la familia y no solo para el niño con el síndrome. Así como la planificación de un tratamiento cognitivo y conductual para modificar la conducta del niño y de los padres actuando con ese hijo; esto con el fin de resolver conflictos, modificar autoestima, mejorar habilidades sociales, empatía, etc.

También se debe involucrar a la institución educativa a la que el niño asiste, por medio de la colaboración de la directiva, tutores, orientadores y maestros; estos tendrán un rol protagónico en la situación del niño.

Es de suma importancia hacer seguimiento de estos niños en el tiempo, los padres también han de ser tratados para evitar la continuidad de conductas permisivas hacia el niño que pueden a la larga producir actos de violencia hacia los mismos padres y actos delictivos a futuro.

Síndrome de Capgras

El síndrome de Capgras, también conocido como delirio de Capgras o error de identificación ilusoria, se trata de un desorden psiquiátrico raro, en el cual quien lo padece cree que sus familiares, amigos, parejas y hasta sus mascotas y objetos inanimados fueron sustituidos por un impostor o sosias (doble), con características físicas idénticas.

Causas del Síndrome de Capgras

No se conoce la causa cierta del síndrome, sin embargo existen algunas hipótesis. De acuerdo con el psicoanálisis, este síndrome puede ser consecuencia de un complejo de Edipo o Electra (deseo sexual por uno de los padres y celos del otro). Personas con este síndrome deben buscar cómo resolver la culpa que cargan en relación a esas circunstancias, lo que los lleva a identificar a uno de sus progenitores como un sosia parental.

Otras teorías de la psicodinámica indican que el Síndrome de Capgras está unido a sentimientos reprimidos.

Mientras que muchos estudios en el área piensan que este desorden sea en realidad el resultado de alguna anomalía orgánica del cerebro, que a su vez pueda llevar a sentimientos de desconexión que terminan produciendo el síndrome.

También se ha sugerido que el síndrome podría tener orígenes en causas diversas como desnutrición, alcoholismo, demencias, cuadros psicóticos esquizofrénicos, trastornos del humor, traumatismos craneoencefálicos, falta de vitamina B12 y B9 y reacciones adversas a benzodiacepinas entre otras.

A pesar de que la mayoría de los pacientes presentan disturbios psiquiátricos, muchos de ellos contraen el síndrome después de haber sufrido lesiones cerebrales, específicamente en las regiones del cerebro relacionadas con la identificación de rostros y emociones; en estos casos los pacientes consiguen reconocer los rostros de las demás personas, pero no saben en realidad quienes son; hay registros de casos en los que madres que sufren algún accidente aun y cuando puedan reconocer el rostro del hijo, no demuestran ningún sentimiento materno hacia ellos.

También hay casos de pacientes con el Síndrome de Capgras que sufren de epilepsia o enfermedad de Alzheimer.

Síntomas del Síndrome de Capgras

El principal síntoma de los pacientes del síndrome es el desconocimiento de las personas allegadas, lo que muchas veces lleva a su rechazo.

Otros síntomas derivados de tal desconocimiento son la seguridad de que determinada persona ha sido sustituida por otra y aun y cuando se le demuestre lo contrario tal convicción llega a ser de tipo delirante, puesto que no hay forma de convencerlo de que la persona no es el doble o sosia de nadie. También se puede catalogar como un síntoma más los problemas que se presentan en su entorno familiar puesto que el mismo rechazo del paciente hacia los familiares o personas allegadas, hace que se incremente el temor hacia esas personas, temor que se puede presentar de forma constante, lo cual dificulta mucho la convivencia en familia. Este temor de que determinadas personas hayan sido sustituidas por otras que el paciente considera impostores no se da de forma generalizada, solo con determinadas personas, con el resto de sus familiares o amistades el comportamiento es normal.

Los pensamientos paranoicos son otro síntoma del síndrome, puesto que muchas veces no solo el paciente cree que determinada persona ha sido sustituida por otra, sino que esa otra persona les quiere hacer daño e inclusive pueden comenzar a tejerse una historia llena de fantasías sobre el motivo “maléfico” del porque tal impostor sustituyó a su ser querido.

Todos estos síntomas hacen muy complicada la convivencia con estos pacientes, principalmente cuando se trata de vida en pareja, generando así muchas veces situaciones de divorcio.

Diagnostico del Síndrome de Capgras

El especialista en neurología será el médico indicado para efectuar el diagnostico del síndrome, el mismo someterá al paciente a diferentes tipos de pruebas que incluyen:

Técnicas neuropsicológicas como la PFV (Prueba de fluidez verbal), que implican la actividad de diversos procesos cognitivos, como operaciones ejecutivas, mecanismos de control, atención y memoria semántica.

El Test de Benton de Reconocimiento Facial (Facial Recognition Test), que evalúa la memoria de rostros. Se expone al paciente a una serie de rostros variando condiciones de luz y de posición y el debe mostrar los que se corresponden con un rostro visto de frente. Es una prueba útil para descartar otras anormalidades como la prosopagnosia, que es una enfermedad cerebral que afecta la percepción visual y dificulta el reconocimiento de rostros.

Test multitarea para evaluar las funciones cerebrales que dependen del lóbulo frontal

Tomografía axial computadorizada y resonancia magnética funcional que sirve para obtener imágenes de la actividad cerebral mientras se ejecuta alguna tarea y sirve para comprobar la presencia de malformaciones cerebrales en el paciente.

Es necesario convencer al paciente de asistir a la consulta del neurólogo, ya que es probable que se niegue debido a que el no entiende que está padeciendo de algún tipo de dolencia.

Tratamiento del Síndrome de Capgras

Debido al hecho de que no se conoce a ciencia cierta cuáles son las causas del síndrome, no existe un tratamiento especifico para el mismo, sin embargo si hay algunos que pueden disminuir y controlar los síntomas, básicamente se llevan a cabo por medio de la indicación de psicofármacos como los antipsicóticos que ayudan a enfrentar la creencia de que determinada persona es un impostor o sosia de otra; también pueden ser utilizados anticonvulsivos como un apoyo para el tratamiento.

El paciente debe ser convencido de someterse a terapia psicológica, al igual que el familiar más cercano al paciente y que normalmente toma cuidado del mismo, para poder comprender bien la situación y como actuar con el paciente, mejorando así su interacción. En algunos casos se recomienda la utilización de hipnosis con este tipo de pacientes.

Todo tratamiento del síndrome de Capgras debe ser de carácter individual y adecuado para tratar los delirios de cada paciente, no se puede generalizar.

No existe cura para el síndrome de Capgras.

Síndrome de alienación parental

El síndrome de alienación parental es un conjunto de síntomas que se produce en los hijos cuando la madre o el padre aplican diferentes estrategias para que rompa los lazos afectivos con el otro progenitor, creando fuertes sentimientos de ansiedad y de temor hacia este.

Cuando se rompe el nexo conyugal y uno de los padres no puede procesar de forma asertiva el duelo por la separación, se desencadena un proceso de destrucción, venganza y desmoralización del ex cónyuge. En este proceso vengativo, el hijo es utilizado como instrumento de agresividad dirigida al otro padre, con la intención de impedir, obstaculizar y hasta destruir los vínculos con el progenitor.

Causas del síndrome de alineación parental

Son muchas las causas del síndrome de alienación parental, las principales son envidia, venganza, celos y sentimientos posesivos entre otros. En la mayoría de los casos la alienación parental tiene como sujeto activo a la mujer, o sea la madre del niño, que después de la separación no consigue aceptar que el ex cónyuge pueda tener una vida social normal sin su presencia, generalmente debido al sentimiento de odio alimentado por la madre contra el padre, esta desea ver el fracaso de su antiguo compañero, en el ámbito social, profesional, financiero y amoroso.

En este contexto el hijo se convierte para la madre en un vehículo para llamar la atención y chantajear al padre, las causas que promueven esta alienación son diversas.

En la mayoría de los casos el alejamiento del niño del otro padre ocurre por la falta de conformidad del cónyuge con su reciente separación, la insatisfacción del progenitor alienante con las condiciones económicas vividas después del fin del vinculo matrimonial, su nueva situación socio económica o con las razones que condujeron al fracaso del matrimonio, principalmente cuando este sucede por causa de adulterio.

Síntomas del síndrome de alienación parental

Cuando el síndrome de alienación parental ocurre, varios efectos negativos logran afectar al niño sometido a ese proceso de sufrimiento; el niño generalmente presenta un sentimiento de rabia y odio constantes contra el progenitor víctima y en algunos casos hasta por la familia de éste; se niega a visitar, entrar en contacto o dar cualquier tipo de atención al progenitor, con miedo de que éste le pueda hacer algún daño, daño que le ha sido advertido por el progenitor alienante.

Estas falsas informaciones transmitidas al niño, hacen que éste guarde sentimientos negativos con respecto a su otro progenitor, sentimientos que muchas veces son inconsecuentes, impensados y que obviamente no representan la verdad, pero el niño está tan amedrentado que cree fielmente en eso, aún y cuando en el fondo tenga un sentimiento de culpa y de ganas de convivir nuevamente con su otro progenitor.

El niño que padece del síndrome de alienación parental desarrolla depresión, ansiedad y crisis de pánico. Dependiendo de la edad pasa a consumir bebidas alcohólicas y/o drogas para intentar huir de la realidad, presenta baja autoestima, disfunciones en relación a su género y en casos extremos pueden llegar a intentar el suicidio.

Diagnóstico del síndrome de alienación parental

Algunos indicadores que permiten detectar si existen síntomas del síndrome de alienación parental con maltrato son:

– Insultar o desprestigiar al otro padre frente a su hijo, insinuando asuntos de la pareja que no tienen nada que ver con la relación con el o los hijos.
– Impedir el derecho de compartir la vida cotidiana con sus hijos al otro progenitor.
– Implicar al resto de la familia e inclusive a los amigos en las agresiones al ex cónyuge.
– Subestimar o ridiculizar los sentimientos de los niños hacia el otro progenitor.
– Estimular el comportamiento insultante y de rechazo hacia el otro progenitor.
– Ejercer influencia en los niños con falsedades sobre el otro llegando a atemorizarlos. En los niños, el síndrome de alienación parental se logra descubrir cuando éstos tratan de explicar el repudio con razones absurdas e incoherentes. En ocasiones, también suelen copiar palabras propias de su progenitor alienador y que no están acorde con su edad.

Tratamiento del síndrome de alienación parental

El tratamiento del síndrome de alienación parental se lleva a cabo básicamente por medio de psicoterapia. Una intervención terapéutica en el niño puede con el tiempo hacer que este pueda ir superando los hechos que le hacen daño y continuar construyendo su identidad de forma saludable, alejando el riesgo de desarrollar alguna patología a futuro.

También se debe considerar la reaproximación del progenitor victima a su hijo. El progenitor alienante también debe ser sometido a psicoterapia, en algunos países esto puede ser determinado inclusive por mandato judicial, como parte de la penalidad aplicable a quien utiliza de mala fe los sentimientos de sus hijos.

Los padres que pasan por el proceso de la separación deberían siempre evitar las discusiones entre ellos delante de los hijos, este sería el primer paso para evitar que ocurra el síndrome de alienación parental y así evitarle a los hijos cualquier alteración de su bienestar emocional y por ende de su salud tanto física como mental.

Vídeo sobre el síndrome de la alienación parental

En esta entrevista realizada a una psicóloga en la televisión vasca (EiTB) se explica perfectamente el síndrome de alienación parentl y lo que ello conlleva para un niño.

En las separaciones afectivo-sentimentales con nuestra ex-pareja hemos de estar obligados a realizar un gran esfuerzo por nuestros hijos, y que la situación no se desborde causándole un gran dolor que pudiera derivar en cosas más graves. Comparte este artículo si estás de acuerdo con ello y crees que los hijos no se merecen sufrir por la separación de sus padres (no más allá de lo normal, claro).

Síndrome de Diógenes

El síndrome de Diógenes está caracterizado por una grave incapacidad para los cuidados e higiene personal, aislamiento social marcado, acumulación de objetos inútiles, falta de pudor y rechazo a la ayuda. Puede ser desencadenado por sucesos de la vida estresantes, la mayoría de los enfermos de este síndrome viven solos, tienen paranoia y obsesión por acumular cualquier tipo de objetos (basura, objetos inútiles y hasta animales).

Causas del síndrome de diógenes

Existen algunas hipótesis, con respecto al origen de este síndrome, una de ellas es que la condición representa el estadio final de un trastorno de la personalidad. Sin embargo y a pesar de que muchos portadores del síndrome puedan ser considerados individuos excéntricos, que disfrutan de vivir aislados, es discutible si estos pacientes reúnen los criterios de diagnóstico de trastorno de personalidad, ya que en estos casos la personalidad tiende a estabilizarse o hasta mejorar con la edad y lo que se ve con el Síndrome de Diógenes es un deterioro de la personalidad.

Otra hipótesis es que el síndrome sería una manifestación de demencia del lóbulo frontal, de hecho algunos síntomas de la patología de este lóbulo están presentes en el Síndrome de Diógenes, como pueden ser la irritabilidad, agresividad, ideas paranoides, desmotivación, alta de iniciativa. Pero esto tampoco es concluyente ya que esta clase de demencia generalmente se inicia entre los 55 y 65 años de edad y el Síndrome de Diógenes es más frecuente en individuos mayores de 70 años.

Una tercera hipótesis es que el síndrome sería un estadio final del subtipo “hoarding” (acumulación compulsiva). No obstante diferentes autores argumentan que el Síndrome de Diógenes es una vía final común en diferentes trastornos psiquiátricos, incluyendo el obsesivo compulsivo, el Síndrome de Tourette y otros asociados al coleccionismo (aún y cuando en el Síndrome de Diógenes no se colecciona sino que se acumula). La hipótesis más convincente es la que defiende que este síndrome se vería precipitado por factores psicológicos, sociales y biológicos generadores de estrés; en asociación con la edad y en individuos con trazos de personalidad distorsionada (aislamiento, desconfianza, agresividad).

Síntomas del síndrome de diógenes

Los portadores del Síndrome de Diógenes son normalmente personas solitarias y paranoicas. No es suficiente ser solitario y estar deprimido para tener este síndrome, las personas con él mismo tienen el agravante de que desconfían del mundo que los rodea por lo cual se aislaran con el devenir del tiempo.
Generalmente la enfermedad, principalmente el síntoma de acumulación de objetos es agravado después de una situación de pérdida de contacto con el mundo externo, la muerte de algún ser querido, despido del empleo, jubilación del empleo, situaciones que son frustrantes para el individuo y que lo llevan a sentir que debe devolver de alguna forma el rechazo que el mundo les ha impuesto.

Diagnostico del síndrome de diógenes

Siendo que un diagnostico diferencial es aquel relativo a la diferenciación que se hace entre 2 o más enfermedades con síntomas similares, con la finalidad de establecer un diagnóstico lo más acertado posible de la enfermedad en cuestión. El Síndrome de Diógenes hace diagnostico diferencial con varias enfermedades como son: trastorno obsesivo-compulsivo, esquizofrenia, demencia, anorexia nerviosa, autismo, Síndrome de Prader-Willi y lesión del córtex orbito frontal izquierdo o bilateral.

Le corresponde al psiquiatra discernir si el paciente presenta alguna de estas otras enfermedades psiquiátricas o si solamente una de estas enfermedades justifica la necesidad de acumulación y la negligencia sobre el cuidado de la persona.

Exámenes complementarios

Además de la evaluación psiquiátrica necesaria, el equipo médico debe realizar los siguientes análisis:
Evaluación cognitiva
Examen neurológico
Exámenes de rutina (electro cardiograma, prueba de ergometría, hemograma, glicemia en ayunas, electrolitos, hormonas tiroideas, urea y creatinina, pruebas para evaluar el funcionamiento del hígado)
Resonancia magnética del encéfalo

Epidemiología

A pesar de ser descrito principalmente en personas de la tercera edad, también puede presentarse entre adultos jóvenes.
La incidencia anual es de 5 individuos por cada 10000 sujetos que teniendo más de 60 años de edad viven solos, y por lo menos la mitad es portadora de demencia o cualquier otro trastorno psiquiátrico.
El síndrome se puede presentar en individuos de cualquier clase social y parece tener la misma ocurrencia entre hombres y mujeres.
Los pacientes con mayor riesgo de presentar el síndrome son ancianos independientes que viven solos y tienen poca o ninguna interacción con la comunidad. Generalmente son personas con inteligencia normal o hasta encima del promedio.
Típicamente las principales enfermedades encontradas en los portadores del síndrome de Diógenes son demencia, alcoholismo, trastornos afectivos y alucinaciones.

Tratamiento del síndrome de diógenes

Este síndrome representa un desafío por lo que se hace indispensable el soporte de familiares y amigos.
En muchos casos para los pacientes poder recibir una ayuda médica se necesita de la intervención judicial, ya que es preciso un poder jurídico que obligue a la persona a tratarse para que pueda mantener su vivienda en condiciones sanitarias adecuadas y así resguardar la salud del paciente, de los vecinos y hasta de las mascotas.

También el hecho de la negligencia en estos pacientes, en cuanto a su cuidado personal, puede hacer que surjan enfermedades anexas como desnutrición, enfermedades parasitarias contagiosas, neumonía y otras infecciones.
El tratamiento psiquiátrico debe incluir intervención psicoterapéutica y el uso de psicofármacos, de acuerdo a los síntomas predominantes.

Caso real del síndrome de diógenes

Les traigo un caso real sobre el síndrome de diógenes, es como mejor se puede entender en que consiste este trastorno (Fuente: Youtube/Lasexta).

Y nada más amigos, hasta aquí otro artículo de Síndrome D. Espero que les haya gustado la información aquí expuesta y como siempre, no se olviden de compartirla; así es como realmente podremos ayudar a personas con este y otros síndromes.

Síndrome de Estocolmo

Este síndrome recibe su nombre por un hecho acontecido en Estocolmo (Suecia), concretamente en el banco  Kreditbanken, en Norrmalms. donde las víctimas de un secuestro (3 mujeres y un hombre), defendieron a sus captores incluso una vez finalizado el secuestro, que duró 6 días; es más, a este “fenómeno” insólito, se le añade que una de las mujeres secuestradas, acabó comprometiéndose con uno de sus captores.

¿Qué es el síndrome de estocolmo?

El síndrome de Estocolmo es un estado psicológico en el que la persona detenida contra su voluntad, o secuestrada, desarrolla cierta relación de complicidad con su captor. En algunos casos, dichas víctimas pueden acabar ayudando a sus captores a evadir a la policía u otros obstáculos que puedan presentarse durante la huída o evasión.

Causas del Síndrome de Estocolmo

Hay tres factores o causas principales por las que una víctima de secuestro o detención puede acabar desarrollando el síndrome de estocolmo:

  • La duración del secuestro o detención dura varios días.
  • Hay contacto continuo entre captor y víctima, o lo que es lo mismo, los rehenes no permanecen en estancias separadas a sus captores.
  • Los captores muestran bondad y cierta empatía con los rehenes, y son reacios, generalmente, a emplear el castigo físico (algo que imposibilitaría el desarrollo del síndrome de estocolmo en un 98% de las ocasiones).

Síndrome de estocolmo doméstico

Aunque aparentemente el concepto de “doméstico” puede parecer más cercano que el síndrome de estocolmo convencional, a menudo es más nocivo, ya que la vida de la víctima está en constante peligro y ya ha pasado por situaciones relativamente agresivas, aunque acabe justificando los actos de su agresor, que mayormente suele ser su pareja sentimental.

En estos casos aconsejamos denunciar, si es usted una persona que ha sido vejada/agredida por su pareja y no sabe como afrontar dicha situación, no lo dude y denuncielo en un juzgado lo antes posible.

¿Cómo se trata el síndrome de Estocolmo?

A menudo, tras un secuestro donde la víctima ha desarrollado el síndrome de estocolmo, la separación de ésta de su captor, puede ser muy difícil y dolorosa; seguramente sienta un vacío interior que le resultará complicado suplir los primeros días tras el secuestro.

Los expertos aconsejan tratar este síndrome con una terapia intensiva, repleta, sobretodo de todo el apoyo y el amor de la familia de la víctima. En algunos casos pueden pasar varios años hasta que la persona que ha sufrido y desarrollado el síndrome de estocolmo acabe superándolo. Son vínculos increíblemente complicados de deshacer.

 Video sobre síndrome de estocolmo

Navegando y rebuscando por youtube, hemos encontrado un vídeo que creemos puede expresar, mediante imágenes, lo que el síndrome de estocolmo provoca en sus víctimas. La canción de fondo la conoceréis todos, y aunque la resolución no es óptima, lo que importa es el interior.

Y como siempre, la información es poder, y el poder debe estar en todos. Comparte este artículo en tu red social favorita; y si conoces a alguien que haya padecido el síndrome de estocolmo (que esperemos que no), no dudes en comentarnos tus inquietudes o impresiones.