Síndrome de Stevens-Johnson

Síndrome de stevens johnson imagen

Es un síndrome desencadenado por una reacción alérgica del organismo a un medicamento o a una infección. Es de carácter grave por lo que requiere que el paciente sea internado en una unidad de tratamiento intensivo o semi-intensivo.

El Síndrome de Stevens-Johnson se manifiesta en la piel y mucosas, tanto de la boca como del tracto genital, en forma de vesículas rojizas, como si fuesen quemaduras. Las lesiones producidas por el síndrome pueden llevar a otras alteraciones además de las cutáneas, como son dificultad de respirar y fiebre, pudiendo poner en riesgo la vida del paciente.

Causas del síndrome Stevens-Johnson

Aunque el síndrome puede ser causado por un agente como un virus o una bacteria, los principales causantes son algunos medicamentos, para los cuales el organismo presenta una reacción alérgica, especialmente a antibióticos como la penicilina, tetraciclinas, cefalosporinas, sulfonamidas y quinolonas entre otros, por lo cual los síntomas pueden aparecer hasta 3 días después de ingerir el medicamento. Hay una predisposición del paciente a padecer el síndrome cuando la causa es por reacción medicamentosa.

Lamentablemente no hay como saber previamente cual medicamento puede provocar esta reacción del organismo en una persona, si no hubo alguna manifestación anterior y cuando se identifica, el uso del medicamento causante debe ser interrumpido inmediatamente.

El síndrome es un problema mundial, no solo afecta a personas de países menos desarrollados, cualquier persona puede desarrollar el Síndrome de Stevens-Johnson y no hay garantía de que un medicamento prescrito por un médico no pueda provocarlo. Pero obviamente el riesgo es mayor en casos de automedicación.

Síntomas del síndrome Stevens-Johnson

Generalmente el síndrome de Stevens-Johnson surge con síntomas similares a los de la gripe, como cansancio, dolor muscular y dolor de cabeza, pero rápidamente aparecen lesiones rojizas que se tornan en vesículas, pápulas, placas de urticaria que se extienden por todo el cuerpo; el centro de las lesiones puede ser de forma vesicular, purpúrico o necrótico, en algunos casos puede haber desprendimiento de la piel con una leve fricción, tornándola desnuda y susceptible a infecciones secundarias.

Imagen de síntomas del síndrome de Stevens-Johnson

Otros síntomas que pueden aparecer incluyen:

Hinchazón del rostro y de la lengua
Dificultad para respirar
Dolor o sensación de quemazón en la piel
Fiebre por encima de los 38ºC
Inflamación de la garganta
Tos persistente
Ardor fuerte en los ojos
Cuando estos síntomas aparecen, se debe acudir rápidamente a la emergencia para evaluación del problema e inicio del tratamiento adecuado.

Diagnostico del síndrome Stevens-Johnson

No existe ningún análisis de laboratorio que pueda definir cuál es el fármaco que causó el problema, por lo tanto el diagnóstico del Síndrome de Stevens-Johnson es empírico y se basa en la observación de las lesiones que tienen características específicas, como los colores y formas.

Los exámenes de sangre, orina y muestras de las lesiones se deben indicar cuándo se presenten sospechas de infecciones secundarias.

Tratamiento del síndrome Stevens-Johnson

El tratamiento para el Síndrome de Stevens-Johnson debe ser llevado a cabo bajo internación en un hospital capaz de administrar cuidados intensivos y si es posible en unidades de quemados; se inicia con la interrupción del uso de cualquier medicamento que no sea esencial para tratar alguna dolencia crónica, pues puede estar causando o agravando los síntomas del síndrome.

Los cuidados deben ser efectuados inicialmente con medidas de soporte como hidratación y reposición de electrolitos, cuidado especial de las vías aéreas, control de temperatura ambiental, manipulación cuidadosa y aséptica, creación de un campo estéril, manutención de acceso periférico venoso distante de las áreas afectadas (si es posible sin usar líneas centrales), nutrición oral precoz, anticoagulantes, prevención de ulceras, administración de medicación para el control del dolor y de la ansiedad, las lesiones de la piel deben ser tratadas diariamente por un enfermero para reducir el riesgo de infección.

Las secuelas oculares requerirán exámenes diarios por un oftalmólogo y el lavado con solución fisiológica y colirios frecuentes,

Para disminuir la incomodidad que producen las lesiones pueden ser utilizadas compresas de agua fría y cremas neutros para hidratar la piel. Probablemente también el médico deba recetar antihistamínicos, corticoides o antibióticos. Cuando sea necesario las adherencias de la piel deben ser tratadas con antibióticos tópicos y su retirada quirúrgica

El Síndrome de Stevens-Johnson tiene cura, pero su tratamiento debe ser iniciado lo más rápidamente posible y debe tener un control severo para evitar complicaciones graves como infección generalizada o lesiones de los órganos internos, que pueden dificultar el tratamiento y poner en riesgo la vida del paciente.

Caso real de síndrome de Stevens-Johnson (vídeo)

Hoy os traemos un caso real de este agresivo síndrome. El vídeo despeja muchas dudas sobre este síndrome tan desconocido relacionado con la automedicación desmedida.

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Difusión es lo que necesita éste y otros muchos síndromes tan dañinos, que además tiene que ver con una actuación errónea por parte del ser humano. Da a conocer esta rara enfermedad a tus amigos y familiares a través de tu red social favorita. Tu ayuda es su ayuda.

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  1. maria

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